Todo es cuestión de organizarse

25 agosto 2011

Un granjero lleva su camioneta al pueblo y el mecánico dice que tiene que dejarla hasta el día siguiente, así que decide regresar caminando a su granja, que no queda lejos.

En el camino pasa por la ferretería y compra un balde y un tarro de pintura. Allí, un colega le entrega dos gallinas y un ganso que le debía.

Ahora nuestro granjero tiene un problema: cómo llevar todo a casa caminando.
Mientras piensa cómo hacer, se le acerca una señora madura de buen ver y le pregunta cómo llegar a la granja de los González; el granjero le dice que va en esa misma dirección, y que si no tuviera que llevar esa carga la acompañaría.

La señora dice:
-¿Por qué no pones la lata de pintura en el balde? Lo llevas en una mano; te pones una gallina debajo de cada brazo y llevas el ganso en la otra mano…

El granjero sorprendido agradece y comienza a acompañar a la señora.

En un momento le dice:
– Conozco un atajo que nos saca del camino principal, pero nos ahorramos un gran tramo.

La dama lo mira con desconfianza y responde:
– Soy una viuda solitaria sin un hombre que me defienda. ¿Cómo sé que no me vas a llevar por el medio del campo, me vas a poner contra un árbol y vas a abusar de mí?

-¡Pero señora! Aun cuando quisiera, ¿cómo hago? Llevo un balde, una lata de pintura, dos gallinas y un ganso. ¿Cómo hago para apretarla contra un árbol y abusar de usted?

Y dice ella:
– Pues muy sencillo, pones el ganso en el suelo, lo cubres con el balde, colocas la pintura encima del balde y yo te aguanto las gallinas…

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Una respuesta para “Todo es cuestión de organizarse”

  1. Lu dice:

    Muy pero que muy bueno. Estoy escribiendo y todavía no he podido para de reir.

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