Cuanto tenemos que aprender de la guardia civil

14 junio 2010

Un individuo va conduciendo y se salta una señal de “stop” descaradamente, pero es observado por un guardia civil que le da el alto.

– Buenas tardes, caballero. Haga el favor de mostrarme su permiso de conducir.

– ¿Y eso, de qué?

– ¿Cómo que de qué? Usted no se ha parado a la altura del “stop”.

– ¿Y qué, passsa algo? Reduje la velocidad y, además, no venía nadie.

– La normas de circulación obligan a pararse, no a reducir la velocidad. Su documentación, por favor.

– ¡No me jodas! A ver, ¿cuál es la diferencia, so listo?

– La diferencia es que debía haberse detenido completamente en vez de aminorar la marcha. Los papeles, pero ¡YA!

– ¡Y dale con la brasa! está bien, le mostraré mis papeles, pero si usted es capaz de mostrarme la importancia que hay entre reducir y parar, le invito a un trago.

-Muy bien, le haré un demostración. Haga el favor de bajarse del vehículo.

El individuo, intrigado, sale del vehículo al tiempo que el guardia civil saca la porra y comienza a darle una tanda de golpes que le dejan doblado. Entonces, el guardia civil le pregunta:

-Ahora, ¿desea usted que me pare o que reduzca la velocidad?

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2 repuestas para “Cuanto tenemos que aprender de la guardia civil”

  1. agustin dice:

    espero te guste

  2. soldic dice:

    esta exelente!

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